La estrategia sistémica frente al mito de la solución instantánea
Descubre cómo el cambio sistémico y el pensamiento estratégico ofrecen una solución real frente a la búsqueda de soluciones instantáneas.
Juan Andrés Ochoa
Juan Andrés Ochoa
Fundador y CEO de Castor Evolución digital. Autor, podcaster, speaker, músico, navegante y filósofo novato.

Nuestro mundo está tejido de narrativas donde héroes y artefactos mágicos resuelven complejos dilemas con un solo golpe. La idea de la bala de plata, que sirve para acabar con cualquier monstruo, la aleta compensadora, la cura milagrosa, el pasadizo secreto, la capa de invisibilidad, la palabra mágica, ejemplifican la esperanza de soluciones sencillas a problemas complejos. Tales relatos sugieren que una acción decisiva, un artefacto mágico o una persona con gran poder pueden cambiar todo de la noche a la mañana. Pero, ¿es esta la realidad que enfrentamos?

Desde Alejandro Magno hasta los cuentos modernos, la figura del “héroe solitario” se ha idolatrado, creando la ilusión de que los problemas sistémicos pueden resolverse a través de hazañas individuales. No obstante, estas fábulas distan mucho de la complejidad que caracteriza a los sistemas reales que nos rodean.

Leyendo el libro ‘Pensar en Sistemas’ de Donella Meadows, entendí que las soluciones mágicas son inadecuadas para los enigmas sistémicos de la vida real. En lugar de buscar un pasadizo secreto o una poción mágica que nos otorgue respuestas instantáneas, debemos enfocarnos en identificar los puntos de influencia dentro de los sistemas que deseamos mejorar.

¿Qué es un sistema?

Un sistema es un conjunto de cosas, bien sean personas, células, moléculas, planetas o equipos, interrelacionados de tal manera que dan lugar a una pauta de comportamiento que es característica en un periodo de tiempo determinado. Los sistemas normalmente tienen un propósito, y dentro de este propósito está inmerso el subsistir, el seguir existiendo. Las fuerzas externas pueden afectar a los sistemas, pueden restringirlos, activarlos, expulsarlos o destruirlos, y en un mundo real, rara vez se encuentran respuestas sencillas para los sistemas.

¿Qué es un punto de influencia?

Lo que nosotros tenemos en nuestra cabeza del sistema es un modelo, e intentamos entenderlo lo más completo posible para lo que queremos que el sistema logre, sabiendo que lo que tenemos en la cabeza es un modelo y lo más probable es que sea incompleto. Pero intentemos entender cuáles son los puntos que influencian al sistema, o los elementos del sistema que influencian el sistema, y las relaciones entre esos elementos.

La estrategia y la experimentación en la práctica

En la práctica, este enfoque requiere de una estrategia cuidadosa y de la voluntad de experimentar. La contratación de un consultor o la implementación de nueva tecnología, lejos de ser soluciones mágicas, a menudo son soluciones incompletas. Estas acciones pueden parecer atractivas, pero subestiman la complejidad y la resistencia del sistema que buscan transformar.

El cambio real es menos un acto de magia y más uno de cambio sistémico consciente. No se trata de gestos grandiosos o de soluciones impulsivas; es el resultado de la comprensión, de la experimentación y de la aplicación de palancas de cambio en puntos de influencia y a menudo sutiles dentro del sistema.

La persistencia es fundamental en este proceso. Los cambios duraderos son el producto de años de esfuerzo, de la persistencia y de saber reconocer y aprovechar las oportunidades correctas. No es la consecuencia de una solución milagrosa, sino del trabajo continuo y reflexivo en la comprensión y mejora del sistema.

Les dejo un video que resume este tema:

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