La Agilidad es simple pero no fácil, como el ténis
Juan Andrés Ochoa
Juan Andrés Ochoa
Fundador y CEO de Castor Evolución digital. Autor, podcaster, speaker, músico, navegante y filósofo novato.
La Agilidad es simple pero no fácil

Jugar Tenis es algo simple: Dos jugadores en una cancha golpeando una una pelota para que pase por encima de una red, intentando anotar puntos de alguna de las siguientes maneras: que alguno no responda, que la pelota caiga fuera del campo, que quede atrapada en la red o que rebote más de una vez.

Simple ¿cierto? ¿lo has intentado? Yo sí, varias veces, y los resultados fueron fatales, nunca he podido jugar algo mejor que fatal.

Miremos algunas similitudes:

Durante un partido de Tenis es posible que la estrategia de juego esté funcionando y que el resultado sea positivo, sin embargo el haber ganado un set no es garantía de victoria definitiva.

Cada pelota a jugar es diferente a la anterior, con la condición de ese preciso instante. Se necesita aprender rápidamente de lo que pasó en la bola anterior para capitalizarlo de forma inmediata.

El contrario puede adaptarse a nuestro juego, elaborar un contraataque y respondernos con cambios que lo pueden llevar a tomarnos ventaja. Además, aspectos del entorno como el viento, la llovizna, el desgaste del terreno y el público pueden provocar cambios.

Solo falta ver el estado en el que queda Wimbledon luego de un torneo.

Los buenos agilistas actúan como los buenos jugadores de Tenis: Todo el tiempo están inspeccionando y adaptándose al contexto. Es mas, abrazan y aman el cambio y saben que es posible que lo que dio resultado en el pasado, no funcione aquí y ahora.

Jugar tenis nos pone a prueba, los niveles de atención y concentración son exigidos al máximo en un escenario de toma de decisiones en cortísimos intervalos de tiempo. No es sólo tu capacidad física, es también tu capacidad de mantenerte atento a los cambios, aprender inmediatamente de ellos y ajustar tu juego en cada bola.

Los buenos agilistas saben y practican que la adaptación al cambio y el mejoramiento continuo son fundamentales para llegar a resultados diferenciales y finalmente a ser mejores trabajadores y personas.

Recuerdo a un gran tenista, Stanislas Wawrinka. Ha sido el único fuera de los 4 maestros (Federer, Nadal, Djokovic y Murray) que logró ganar más de un torneo de Grand Slam durante los últimos 16 años.

Stan tiene un  tatuaje en su brazo que dice “Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Inténtalo otra vez. Falla de nuevo. Falla mejor” .

“Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Inténtalo otra vez. Falla de nuevo. Falla mejor ”
Samuel Beckett

En Agilidad y transformación digital es igual: Hay que darse (y darle a los equipos ) permiso a equivocarse de manera fácil, rápida, barata y aprendiendo.

Los buenos agilistas promueven el desarrollo sostenible, son capaces de mantener un ritmo constante de forma indefinida, y saben que la entrega de valor (resultados y felicidad sostenible) es la medida principal de progreso.

El Tenis es uno de los deportes que mayor destreza técnica exige, puesto que debes desarrollar capacidad física, alta coordinación, timing, velocidad, precisión, sensibilidad y una increíble fortaleza mental para mantenerte a lo largo de un partido.

Sin excelencia técnica no tendrás resultados, por lo que debes tener una preparación a nivel conceptual, psicológica y física y además practicar en diferentes contextos, siempre buscando mejorar.

Así mismo los buenos agilistas practican excelencia técnica, preparación, mejora continua, trabajo, constancia y enfoque en los resultados de valor y en la felicidad de los equipos.

Para ser un gran agilista, así como para ser un gran tenista, se requiere trabajar mucho, caerse y pararse una y otra vez, en entornos Volatiles, Inciertos, Complejos y Ambiguos (VUCA por sus siglas en inglés).

Y no es lo único difícil, porque la agilidad no la puedes jugar tú sólo, entonces en la organización hay que promover temas como liderazgo, comportamientos, valores, cultura, mindset, experiencias y resultados y no basta con invertir dinero, contratar o certificar personal.

Transformarse a la agilidad sólo se logra con mucho trabajo duro, alineación de propósitos , mucha reflexión, gestión del cambio y motivación intrínseca de muchas personas de la organización, entre otros aspectos. Ya no suena ni simple, ni fácil ¿cierto?

Pero créeme que vale el esfuerzo , sino pregúntale a Stan Wawrinka, Nadal, Federer, o a directivos de empresas como Phillips, Seguros Sura, Apple o Bancolombia.

Como bonus track, te tengo este video donde muestra cómo para Serena Williams el Tenis es increíblemente Simple, Fácil y Divertido: Haz clic aquí para verlo.

Además te quiero compartir una experiencia: Sé muy poco de Tenis, la escritura de este artículo fue un experimento alucinante, convoqué a varios amigos que sí juegan y saben del tema y que además saben de transformación ágil y les propuse que lo escribiéramos juntos. La experiencia fue buenísima.

Y si has leído hasta aquí es porque algo tuvo que haber salido bien. Si quieres que te comparta algo de esta experiencia no dudes en contactarme.

Este artículo fue co creado con:

Julian Andrés Prieto , Denys Reyes y Diego Marín

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